Todo el mundo al suelo: ¡esto es una AUDITORÍA!
Parece que esta palabra produce cierto canguelo a más de uno. Es oírla y echarse a temblar. Yo, por mi parte, no he tenido “la suerte” de sufrir ninguna, aunque voy a tenerla dentro de poquito.
Una auditoría consiste en que una persona de calidad viene a “monitorizar” tu trabajo. El monitor “audita” al investigador y al centro a diario, el auditor se lo hace a ambos y, supongo, el inspector hace lo mismo que el auditor sólo que con consecuencias mucho más importantes (atrévete a gritar “inspección!” en un restaurante chino…). Por lo menos suelen avisar con cierto tiempo de antelación, al menos un mes.
Dicen que se aprende mucho, porque te detectan fallos que, o no te habías dado cuenta, o ni sabías que no lo tenías que hacer así. Por otro lado, si descubren algo gordo atribuible a tu labor como monitor, es posible que tenga consecuencias para que sigas trabajando al menos en esa empresa (”perdone, esos papelitos que se llaman consentimientos informados… ¿le suena dónde podrían estar?” - “¿Lo qué?”). Todo lo que vayan encontrando y sus comentarios queda reflejado en un informe de auditoría, donde lo primero que miras son los famosos “findings”.
En fin, ya contaré qué tal fue la experiencia, siempre dicen que es mucho peor de lo que piensas (como en los exámenes de la facultad), ¡pero no por ello vas a estar más tranquilo! Continuará…
Jueves, 31 Enero 2008 a las 23:57
DON’T PANIC!!! Como dicen los ingleses…
Sólo oir la palabra se te corta la respiración, todo tu mundo se reduce a la palabra, todo el trabajo de los últimos 3 años se va a evaluar en 3 días…
A priori, el auditor, “ese ser despiadado, desconfiado y a menudo, poco agradable”, va a ser la última figura del mundillo de los EECC al que desearíamos conocer.
Pero, y en base a mi experiencia, no es tan fiero el lobo como lo pintan. Si a nosotros nos puede parecer una jugarreta del destino, pensad en la otra persona que va a pasar 3 días (en el mejor de los casos, si no son más) encerrado en despachos, a menudo pequeños, envueltos en papeles y sin levantar la vista de ellos, y buscando errores !!!!
Es cierto que en función de la procedencia del auditor, promotor o FDA, la cosa varia, puesto que si vienen de promotor se puede asumir cierta “flexibilidad” a la hora de encontrar los malditos “findings”, mientras de las auditorias de FDA u otras agencias, tienden a ser bastante más rebuscadas.
No nos engañemos, encontrar encontrarán. Siempre será mejor que falten unos rangos de laboratorio actualizados que no los consentimientos informados, pero no existe el ensayo perfecto, ni el archivo perfecto, ni el investigador perfecto.
Así que espero que todos aquellos que todavía no han pasado por el trámite, lo hagan porque a pesar de oir siempre que “las auditorias empiezan el mismo día de la visita de inicio”, luego la cosa se va complicando y las visitas pre-auditorias son perfectas para hacer todo ese trabajo de “back-office” para el cual no se dispone demasiado tiempo durante las visitas de monitorización rutinarias.
Por cierto, qué tal fue la auditoria?